1) Objetivo y contexto del mensaje

Antes de mirar métricas, define qué problema resuelve el copiloto. Los mejores resultados aparecen cuando el modelo entiende el propósito del mensaje, el receptor y las restricciones.

  • Tipo de mensaje: aviso operativo, recordatorio, actualización de proyecto, comunicación de cambio o coordinación.
  • Audiencia: quién lo lee (equipo, toda la empresa, clientes internos) y qué nivel de detalle necesita.
  • Contexto mínimo: hechos esenciales y límites (por ejemplo, “no inventes fechas”, “mantén el estilo formal”).
  • Resultado esperado: formato final (asunto + cuerpo, longitud máxima, tono) y criterios de aprobación.

Consejo redacta un “brief” interno de 6-8 líneas. Ese brief es la entrada estable para comparar copilotos.

2) Tono, claridad y cohesión

En comunicaciones internas, el tono es tan importante como la información. Evalúa si el copiloto produce textos consistentes con vuestras guías, y si evita ambigüedades.

Consistencia de tono

¿Respeta formalidad, respeto, energía y estilo definidos por la empresa?

Claridad estructural

¿Presenta idea principal primero, seguida de detalles accionables?

Cohesión

¿Evita saltos lógicos y repeticiones innecesarias?

Legibilidad

¿Mantiene frases manejables y párrafos cortos para lectura móvil?

Para medir, usa rúbricas con escala simple (por ejemplo, 1 a 5) y pide a dos revisores que puntúen con la misma guía.

3) Fiabilidad factual y tratamiento de incertidumbre

Un copiloto de IA en mensajes internos debe evitar “rellenar huecos” con información inventada. Evalúa su comportamiento cuando le falten datos.

  • Gestión de datos ausentes: si no se proporcionan fechas o responsables, ¿pregunta o expresa incertidumbre de forma útil?
  • Coherencia con la fuente: al reescribir, ¿respeta el contenido provisto y no cambia números o condiciones?
  • Señales de verificación: si algo requiere confirmación, ¿lo marca claramente para revisión humana?
  • Sin alucinaciones: ¿introduce hechos no incluidos en el material inicial?
No cambia fechas, cifras o nombres en la reescritura.
Si faltan datos, propone una pregunta o una frase de “pendiente de confirmar”.
Aporta una versión lista para publicar, pero deja marcas donde hace falta validación.

4) Seguridad, privacidad y minimización de datos

En comunicaciones internas es común compartir información sensible. Evalúa cómo maneja el copiloto la privacidad, qué datos necesita realmente y qué controles puedes aplicar.

  • Minimización: ¿puede redactar con datos mínimos (sin adjuntar material sensible innecesario)?
  • Redacción segura: ¿evita revelar información no requerida para la audiencia?
  • Control de acceso: ¿hay forma de que solo el equipo autorizado genere y revise?
  • Política y documentación: ¿recibes información clara sobre tratamiento de datos y configuración?

Recomendación crea un “catálogo de campos permitidos” para prompts: qué datos entran, qué se prohíbe y cómo se enmascaran identificadores.

5) Revisión humana y trazabilidad

La adopción responsable requiere un flujo donde el humano conserve el control. Evalúa cómo soporta la revisión.

  • Modo de edición: ¿permite reescribir por secciones (asunto, primer párrafo, llamada a la acción)?
  • Marcas para revisión: ¿señala cambios o puntos dudosos?
  • Trazabilidad: ¿puedes conservar el texto final con la referencia al brief usado?
  • Responsabilidad: ¿está claro quién aprueba y qué se considera “publicable”?

6) Evaluación con pruebas repetibles

La mejor forma de comparar copilotos es diseñar pruebas con variaciones controladas. Así evitas que el resultado dependa de la suerte o de un caso excepcional.

Estructura del test

  1. Usa el mismo brief de contexto para todos los modelos.
  2. Genera versiones con diferentes tonos (formal, cercano, urgente).
  3. Introduce “huecos” (sin fecha, sin responsable) para ver cómo responden.
  4. Evalúa con rúbricas y puntuación independiente.

Criterios de decisión

  • Umbral mínimo: calidad legible y tono consistente.
  • Riesgo aceptable: frecuencia de errores factuales y fallos de seguridad.
  • Velocidad con control: tiempo de revisión humana por mensaje.
  • Adopción: facilidad para que el equipo mantenga estilo y formato.

Si quieres estandarizar todavía más, crea una plantilla de “mensaje interno” con secciones fijas (asunto, motivo, acciones, fecha, responsable). El copiloto podrá ajustar redacción sin romper el formato.